Gatos y embarazos, ¿Son incompatibles?

Creo que no soy la única que ha escuchado miles de veces lo peligroso que son los gatos para las mujeres durante la época de gestación del embarazo. Éste es el motivo por el cual muchos son dados en adopción y en el peor de los casos abandonados.

La causante de esta aparente incompatibilidad entre los gatos y esta época en la vida de las mujeres, es la toxoplasmosis.

La toxoplasmosis es una enfermedad generada por un parásito y cuyo hospedador definitivo es el gato, siendo el vehículo o transmisor a las personas que son las que realmente sufren la enfermedad.

¿Puede una mujer embarazada convivir con un gato?

Este parásitono es ningún peligro para personas inmunocompetentes. Sin embargo, sí para mujeres embarazadas y personas con enfermedades que afectan a su sistema inmune. Puede causar trastornos que van desde malformaciones fetales y muerte embrionaria en el caso de las primeras, hasta neumonía y meningoencefalitis en las segundas.

Los gatos infectados por la Toxoplasma gondii diseminan este parásito mediante sus heces  (en ooquistes no esporulados). Esta no es la forma infectiva del parásito, sino que para ello han de esporular y esto se produce a partir de las 24 horas postdeyección.

Para detectar si un gato ha estado en contacto con el parásito existen pruebas que lo determinan. Pero no puede saberse con cierta seguridad si está eliminando ooquistes al medio ambiente a través de las heces, puesto que dicha liberación se efectúa durante las tres primeras semanas postinfección y en esta etapa el gato no muestra sintomatología alguna de enfermedad.

De esto podemos deducir que nuestro gato puede que sea positivo a esta prueba pero no tiene por qué representar necesariamente un peligro para nosotros. De igual forma, en mujeres embarazadas que puedan estar en contacto directo con gatos existe una prueba para determinar si anteriormente ha estado en contacto con el parásito y se realiza de forma rutinaria en nuestro país. Si la mujer es positiva en esta prueba, el futuro bebé no tendrá problemas durante el embarazo, pero si es negativa la mujer deberá adoptar unas normas de higiene básicas.

Diversosestudios demuestran que con unas adecuadas medidas de higiene y siendo cuidadoso, podremos convivir durante el embarazo con nuestro gato. Y evitar así el abandono.

Estos estudios nos dan también una serie de pautas a seguir para evitar la toxoplasmosis:

  • Evitar la ingestión o manipulación de carnes crudas o poco cocinadas.
  • Beber de aguas contaminadas con ooquistes.
  • Comer verduras u hortalizas mal lavadas.
  • Realizar labores de jardinería sin guantes.
  • Estar en contacto directo con heces de gato que hayan sido deposicionadas hace más de 24 horas.
  • Beber leche de cabra cruda.
¿Sabéis de algún caso relacionado con el tema?
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